miércoles, 17 de agosto de 2016

Julito Martinez

Introducción:

Julito Martinez tenía una columna en "Las Ultimas Noticias" de antaño, que se titulaba "Bajo la Marquesina". A mí no me alcanza ni para marquesina, ni para tribuna, ni para banco de plaza... con suerte dispongo a veces de un rincón de tiempo-espacio, para escribir algunas líneas... por eso es el título de este blog. Le puse una "x" al final porque obviamente sin ella el dominio en blogger no estaba disponible. Lo mismo me pasó cuando creé mi nick...

5. Cinco blogs he tratado de iniciar desde el año 2003. No fructificaron porque es dificil encontrar un tema importante. Generalmente son temas sueltos, detalles del momento que se come el tiempo y el trabajo diario... pasan los dias y ya no son ni reelevantes ni importantes... esa es otro paralelo inverso con don Julito: él sí tenía una capacidad innata para improvisar, para dibujar un tema por pequeño que fuera al principio. Al final su palabra siempre fue gravitante, fue guía y escuela.

Ya. Armemos un artículo que se pueda leer.

Blog 1. - Julito Martinez.

¿Por qué parto hoy en mi primer blog después de tantos años, 3 hijos y 25 años de carrera artística en informática, dedicado a don Julito Martinez?.

Coinciden muchas cosas. Primero, para el primer artículo de una revista que quiero fundar tenía la idea de hacer una investigación arqueologica en internet basada en la vida y obra de don Julito. Por otro lado, justo hoy (17/08/2016) un conocido de Radiomaniacos nos envió por interno (al grupo de Wazap) el link a un video en Youtube con la despedida de don Julio de la radio Monumental y del espacio en radio que tuvo por cerca de 32 años, partiendo en Radio Corporación... (la otra Corporación, la de verdad).

Además, ha sido tema en esta semana por el canal interno de Radiomaniacos la comparación de cómo se hacía radio antes y ahora. Hoy, mucha bulla, mucha prisa, muchos que aspiran a ser animales radiales, pero no le llegan ni a los tobillos de los monstruos de radio (JM, don Jimmy, el Tio Javier, don Petronio, etc), ni a los otros monstruos de la generación posterior (C.A. Bravo, Sergio Campos, C.A.Santis, don Julian García Reyes, etc).

Debo confesarles en este punto que nunca escuché a don Julito en la radio salvo esporádicas ocasiones. Debo ser sincero.

Y esto lo digo con la frente en alto, porque fue una decisión basada en el respeto: a don Julito había que escucharlo en silencio, con respeto, con atención. Como a don Jimmy Brown en la Andrés Bello.

En el horario de sus programas radiales generalmente me pillaba justo en una carrera de niño hacia la luna o marte, o siguiendo a las hormigas en el patio... o me pillaba desbordando por la orilla en una pichanga de joven o corriendo detrás de las micros ya adulto. Mi espacio con don Julito era en la tele. Salía don Julito en la tele Geloso, en la Electra y después en la RCA, y yo saltaba al sillón para verlo con mi papá. Lo mismo cuando él relataba los partidos en el Canal 13 o en las memorables transmisiones conjuntas con TVN y el Sapito Livingstone.

Don Julito no me aburría. Yo era niño y joven y no me aburría escucharlo. Hoy me guardé en el celu el audio de despedida de don Julito de la radio Monumental y me quedé paralizado y transportado por 30 minutos...

Y me dio nostalgia.
Y también rabia.

Rabia de no ser decidido: en un momento de la vida preferí la tranquilidad del trabajo mal remunerado pero estable y dejé de seguir mi conciencia y mi espíritu.

Mi espíritu me decía "escríbele al canal, pregúntale si lo puedes entrevistar para una revista del colegio/instituto, aunque sea mentira...", "espéralo a la salida de Ines Matte Urrejola..", "anda a ver si fue al café Torres, parece que ahí se juntan x día de la semana...", "anda a la Minería...", "anda a la Portales en Fanor Velasco..."...

Yo quería conocer sí o sí a don Julito.

No... no me quería sacar una foto con él ni que me la autografiara... tampoco existían las selfies... y no tenía cámara fotográfica... (si, put.. el w... pobre! diría algún adolescente hoy día...)

Tampoco tenía a un amigo que me apoyara o me empujara a hacer lo que yo QUERIA HACER. No. No tuve de esos amigos que te dicen "sigue tu corazón, sigue tus sueños... anda, pregúntale cómo se llama...", etc. No. Mi pega era el otro extremo: dar consejos y ayudar a mis pares... era más maduro a veces que mis pares y era el más alto, el más viejo en algo y siempre me buscaban como "asesor". Desde los 12 años creo que tuve esa pega.

Además que seamos francos; en los '70 mis otros sueños de niño eran jugar a la pelota, tener un refrigerador lleno de cocacolas y ser locutor de radio. En los '80 mis sueños más de joven eran ser dueño de una radioemisora, tener un refrigerador lleno de cocacolas, ser un buen estudiante para aliviar a mi familia y que no me llevaran preso por error o por algún otro motivo (en realidad nunca hubo motivo...) y ser baterista como Gabriel Parra de Los Jaivas.

Pero en los '90 empecé a trabajar, y a trabajar, y a trabajar, empecé a pololear, y trabajé, trabajé, trabajé... y me olvidé de soñar... Recién en el 2003 me convertí en tecladista y tocaba un sintetizador MicroKorg en un grupo tributo a Los Jaivas (PanNegro), jugando a ser Eduardo Parra... por ende, mi sueño era tocar con Los Jaivas...

Después me casé y mi sueño era ser un buen marido, seguir siendo un buen pololo y por sobre todo, ser un buen papá...

Se me olvidó que estaba hablando de don Julito... Es que en toooda esa vorágine que se ha ido convirtiendo mi vida, don Julito estaba en mi televisor. Al menos, todos los domingos.

Pero se fue de nosotros el 2008. Y ahí me acordé de mi sueño de conocerlo...
Y me dolió.
A mis casi 40 años me dolió.

Ese día guardé la edición de LUN con don Julito en la portada... tal vez como consuelo.

El 2010 entré en crisis porque falleció mi pilar. Mi papá falleció ese año... (ya les contaré de ese proceso).
Pero ese año además me vino la crisis de los 40, media tardía porque dos años antes me había convertido en papá y mi nueva familia era mi base primaria de amor, cariño y sueños esenciales cumplidos, y mi familia materna-paterna era el jardín del amor incondicional, de los consejos y el perdón.

Mi papá siempre fue mi compañía, el que me escuchaba, el que me regalaba siempre un Hilton Rojo... y siempre me decía "una cosa muerta no le puede ganar a una viva...". Con mi papá veíamos a don Julito... tooodos los domingos... mi papá a veces se acordaba del "Justicia Divina"... Ya le dedicaré uno o varios blogs a mi papá.

Bueno, ahí en medio de esa crisis, me autojuzgé y me condené. Por no seguir mis sueños. Y en esa condena, dentro de mis delitos, incluí haberme perdido la oportunidad de conocer a un gran chileno, a un gran comunicador, a un gran orador. A la persona que me hablaba al menos todos los domingos desde la tele. A uno grande que solo hablaba de la patria, de la vida, del mundo, del trabajo digno, de la paz... y del futbol.

Don Julito le ponía poesía a todo. Sus palabras se convertían siempre en sensaciones y paisajes... y me lo perdí...

Aunque me autoperdoné (el autoperdón debe ser práctica recurrente, ojo..)
Pero perdón no significa olvido...

Gracias don Julito, por formar parte de la videoteca de mi vida.